
La noticia de la semana ha sido, desde luego, el cierre de Megaupload y la detención de sus responsables por la FBI.
El debate de si este tipo de negocio de descargas directas está en
peligro ha surgido irremediablemente, y están empezando a surgir pistas
de que quizás, al menos en parte, así sea. Algunos competidores de Megaupload están tomando medidas cautelares para no sufrir el mismo destino.
Fileserve, una de las alternativas por excelencia, ha dejado de pagar a los usuarios que subían ficheros
que se descargaban un gran número de veces. Promovía muchísimo la
subida de contenido con copyright, por lo que han decidido dejar de
hacerlo en un intento de evitar que la FBI se les eche
encima. El servicio, además, también se ha puesto a eliminar todos los
archivos con derechos de autor subidos a sus servidores como otra medida
cautelar.
Otro servicio de descargas, Uploaded.to, ha tomado medidas aún más severas bloqueando a los Estados Unidos de sus servidores.
Es una medida drástica, pero que soluciona de una tajada el problema
con la ley de ese país: Si en los Estados Unidos nos van a perseguir por
hacer nuestra actividad empresarial… pues dejamos de dar servicio a los
Estados Unidos.
La sensación general, ahora mismo, es que el FBI ha dado un buen golpe a este tipo de descargas directas. Ya no hay confianza por parte de los navegantes,
ya no se quieren comprar cuentas premium de ningún servicio por miedo a
perder dinero o incluso a recibir acusaciones de formar parte de una
gran red de pirateo de contenidos. ¿Sobrevivirán estas compañías al gran
golpe de Megaupload?
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